Sexta Corrida Serial Taurino 2016

26 de Abril de 2016

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    El matador de toros aguascalentense Gerardo Adame, 3o.en el cartel, cortó una oreja luego de una voluntariosa y valiente faena ante un complicado ejemplar logrando algunos detalles de calidad. Le toreó bien de capa y sufrió una fea voltereta que afortunadamente no tuvo consecuencias, con la muleta se pegó un arrimón y a base de voluntad y firmeza pudo conseguir muletazos de calidad y del gusto de los aficionados. Certero con la espada, la petición mayoritaria hizo que le concedieran la oreja que a la postre lo llevó a ser el triunfador de la tarde.

    Víctor Mora fue el primer espada y con un astado de impresionate cornamenta, dejó claro que atesora calidad en su toreo aunque esta tarde fueron pocos esos detalles. Mató con habilidad y escuchó palmas.

    Juan Luis Sílis ha tenido una tarde de poca fortuna ya que astado pronto se complicó y aunque realizó una faena de entendimiento que no tuvo eco en los tendidos por la falta de transmisión del toro. Le tributaron palmas.

    El zacatecano Antonio Romero tuvo en su toro la oportunidad de ser el triunfador ya que le correspondió un gran toro con calidad, nobleza y transmisión al que no le encontro las distancias y cuando lo hizo pudo cuajar tandas interesantes pero nunca estuvo por encima de las buenas condiciones del astado. Mal con la espada los aficionados silenciaron su labor.

    El cuarto en el cartel fue Luis Conrado, también dejó ir un toro que ofrecía posibilidades anduvo a la deriva y sólo al final de la faena cuando hizo las manoletinas de rodillas despejó el letargo en el que tenía a los asistentes. Con la espada deja una buena estocada y fue premiado con salida al tercio
 

    Alejandro López no tuvo su mejor tarde y a su toro poco pudo hacerle,  falló con la espada para que silenciaran su faena.

    Brandon Campos ha dejado una impronta de buenas maneras y entendimiento, se le ve la calidad en su trazo, realizó una faena en la que los pases fueron de a uno pudo tener mejor suerte, de no fallar con la espada de matar.